El reto de la democracia

En 2006, la revista trimestral de investigación gitana O Tchatchipen https://www.unionromani.org/tchatchionline/index_es.html —cuya versión online ofrece la posibilidad de leer o descargar todos los artículos que en ella se han publicado en sus 24 años de existencia— publicó un artículo mío que yo firmaba como vicesecretario general de Alianza Romaní (ARO).

Alianza Romaní fue una efímera aventura de participación política que apenas duró 2 años pero que dio lugar al actual entramado institucional gitano español. Nuestro programa electoral reclamaba un estatuto de autonomía para el Pueblo Gitano para lo cual configuraba la creación de un órgano legislativo y otro ejecutivo. Basándose en esas propuestas y descafeinándolas debidamente otras gentes gitanas apoyadas por el PSOE crearon el Consejo Estatal del Pueblo Gitano y el Instituto de Cultura Gitana.

Aunque iniciada con ilusión, fuerza y cariño, Alianza Romaní no prosperó porque no supimos concitar los apoyos económicos necesarios para sostener la lucha partidista y poder presentarnos a unas elecciones.

A continuación reproducimos aquel artículo cuyos planteamientos siguen estando vigentes a pesar del transcurso de estos 16 años ¡Toda una generación en términos sociológicos!

El reto de la Democracia: la integración del Pueblo Gitano

Evidencias

El Pueblo Gitano, indio de origen pero europeo de concreción, forma parte indiscutible del Estado español. Los ciudadanos y ciudadanas romaníes gozamos de los derechos y libertades así como de las obligaciones inherentes a nuestra condición de ciudadanos y ciudadanas españoles. Así lo dicen la Constitución y las leyes.

La cultura romaní ha aportado al conjunto de la cultura española lo que constituye la más genuina forma musical reconocible en el mundo entero como española: el flamenco. Ahí está nuestro particular parnaso: Carmen Amaya, Sabicas, Manuel Torre, la Niña de los Peines, Antonio Mairena, Manolo Caracol, Camarón… Por solo mencionar algunos de los ya desaparecidos.

Las aportaciones romaníes en otros campos de la Cultura han pasado más desapercibidas siendo, quizás, el mundo de los toros el otro gran terreno cultural donde lo gitano ha brillado con particularidad (Cagancho, Gitanillo de Triana, El Gallo, Rafael Albaicín…).

Ahora bien, lo romanó, los gitanos y sus cosas, han servido de inspiración a poetas y escritores (Cervantes y García Lorca por poner sólo dos ejemplos), pintores y escultores (Romero de Torres, Zuloaga y Mariano Benlliure, serían otras tantas muestras), a cineastas (Los Tarantos, de Rovira Veleta con nominación a los Oscar incluida) y, como no, a músicos (Falla y Albéniz serían el correspondiente par de ejemplos).

El idioma español, así como las otras lenguas minoritarias del Estado, ha recibido préstamos lingüísticos procedentes de la lengua romaní de uso tan cotidiano como “chaval” o “gachí” y es que el caló mola tanto que nos ha dado la expresión “España cañí” que usamos para referirnos a lo más acendrado de lo español, a la quintaesencia de la españolidad. Pues “cañí” no es sino una variante de “calí”, o sea, gitana.

En lo económico hemos de recordar que durante siglos muchos gitanos han sido herreros y que éstos eran parte fundamental del entramado agrícola y ganadero de entonces. En la actualidad, montones de nuestros pueblos se hallarían desabastecidos de determinadas mercancías si no las llevasen los vendedores y vendedoras ambulantes calós y calís.

A todo ello hay que sumar el hecho de que cada jornada por lo menos un millón de ciudadanos y ciudadanas romaníes españoles se levantan para aportar su granito de arena en la construcción del día a día de la sociedad española. Trabajan, estudian, compran, venden, pasean, miran, se dejan ver…

Y esto es importante, pues aún el Pueblo Gitano no ha protagonizado ninguna revuelta ni ha tratado de subvertir el orden de las cosas a pesar de lo mal que nos ha tratado la historia. No lo olvidemos: más de 230 leyes y normas antigitanas se aplicaron en nuestro país hasta la llegada de la Constitución. Leyes que perseguían nuestra aniquilación como personas (destierro, galeras, trabajos forzados en las minas, mutilación de orejas, sólo por ser gitanos y gitanas) y como Pueblo (prohibición del uso de nuestra lengua y costumbres). Ello por no mencionar que en la Segunda Guerra Mundial más del 40 % de la población romaní fue aniquilada en los campos de exterminio nazi (en algunos lugares se exterminó incluso al 80 %); o que, más recientemente, en las funestas guerras de los Balcanes hemos sido las víctimas de todos los bandos. Y a pesar de todo eso, los y las gitanos y gitanas seguimos constituyendo un Pueblo pacífico y no nos da por poner bombas por ahí (pueblos hay que basados en supuestas ofensas mucho menos lesivas han hecho del terror su moneda de cambio).

El barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas del pasado noviembre revelaba que el 40 % de los encuestados rechazaban al colectivo gitano lo que nos convierte en el grupo más rechazado, por delante de grupos marginales y de inmigrantes. Y ello obedece, en parte, a la persistencia de una mala imagen social de la cual son responsables en buena medida los medios de comunicación de masas que rara vez tratan la temática romaní desde una perspectiva positiva sino más bien desde la óptica de la marginalidad y la delincuencia.

Por otra parte, el sistema escolar no ha sabido dar un lugar referente para la cultura gitana. Sí lo ha hecho con las otras culturas minoritarias españolas. Por ejemplo, los niños y niñas valencianos pueden, si quieren, estudiar en valenciano. Y aunque estudien en castellano, su currículo tiene contenidos relativos al estudio de la particularidad cultural e histórica del País Valencià. Eso no pasa con los niños y niñas gitanos que, aunque quieran, no pueden estudiar en romanó ni tienen partes específicas de su currículo destinadas al estudio de las particularidades romaníes.

Respuestas

Estas no pueden ser respuestas dignas de una sociedad democrática hacia ninguna de sus minorías. Menos aún en el caso del Pueblo Gitano que constituye una minoría étnica y cultural cuya presencia en el territorio nacional es anterior al propio surgimiento del Estado.

Estamos viviendo un momento histórico, de cambio en las estructuras que definen el Estado y la ordenación vigente del mismo. Ello obedece a la madurez de nuestra democracia y a la necesidad de adaptación a las nuevas realidades. Las Comunidades Autónomas se van a ir dotando de nuevos estatutos que mejor convengan al bienestar de la ciudadanía correspondiente. Ello implicará cambios en la Constitución, no hay por qué tener miedo.

El Pueblo Gitano no circunscribe su presencia al territorio de una sola autonomía, sino que está presente en todo el territorio del Estado. Constituye una minoría étnica nacional de ámbito estatal. Por tanto, nuestra problemática debería tener rango de asunto de Estado y nunca recibir menor consideración que la que reciben las otras nacionalidades. El estatus actual significa en la teoría y en la praxis una grave conculcación de nuestros derechos colectivos y un significativo agravio comparativo. ¿Qué tienen de más las gentes vascas, gallegas, valencianas o catalanas para que sus respectivas lenguas sí se protejan, desarrollen, promuevan, enseñen… y la lengua romaní no? ¿Qué han aportado de más las personas madrileñas, castellano-manchegas o andaluzas para que los textos escolares estén adaptados a su idiosincrasia y no lo estén para la cultura romaní? ¿Sobre qué valor ético, democrático, se sostiene la vulneración de los derechos colectivos de una parte tan significativa de la ciudadanía?

La consolidación de la democracia en España pasa por saber resolver también el problema romanó. Si el sistema escolar sigue sin saber cómo sacar adelante al alumnado romaní; si no se toman medidas oportunas para la enseñanza del romanó en las escuelas; si se permite que sigan habiendo núcleos de marginación; si la sociedad sigue percibiendo sólo lo negativo; si los gitanos y lo gitano siguen estando fuera de las instituciones; en definitiva, si se perpetúa el actual statu quo, la máxima perdedora será la democracia misma y ese empobrecimiento democrático afectará al conjunto de la ciudadanía. ¿Cómo vamos a dar respuestas adecuadas a las nuevas minorías surgidas de la inmigración si no somos capaces de asumir la cuestión romaní? ¿Cómo se puede arrostrar el desarrollo competencial de las Autonomías sin antes dar respuesta al Pueblo Gitano?

El Pueblo Gitano necesita como los demás pueblos que constituyen España un reconocimiento institucional de su condición, no podemos seguir ninguneadas ni ninguneados. Tenemos que poder estar en pie de igualdad con el resto de las nacionalidades que conforman el Estado español. Si las autonomías basan su ser en el territorio, nosotros lo basamos en nuestra cultura. Es por ello que el Pueblo Gitano reclama de la clase política que haga un esfuerzo de imaginación para concretar la forma en que podamos disponer de instituciones representativas propias (la tarea no es tan difícil, ya existen precedentes en otros países de Europa) que permitan la protección, el rescate, la promoción y el desarrollo de nuestra cultura y de nuestra lengua. Aprovechemos el momento actual de cambio en el ordenamiento del Estado para introducir al Pueblo Gitano en las instituciones; para no seguir marginándolo; para que el siglo XXI alumbre una España verdaderamente democrática, donde la pluralidad, la diversidad, sea un valor dominante y un factor de enriquecimiento del conjunto; para que ese millón largo de ciudadanos y ciudadanas romaníes que habitamos España vivamos cotidianamente nuestra gitanidad, nuestro Rromipen, nuestra dignidad de sabernos gitanos y gitanas herederos de nuestra ancestral cultura, con toda la alegría del mundo y de este modo podamos seguir compartiendo nuestra particularidad con el resto de la ciudadanía consiguiendo que España sea de todos, también de los calós y las calís.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s