Lyalya Chernaya, actriz gitana, bella, valiente y revolucionaria

El 2 de septiembre de 1982 una gran actriz abandonó la vida terrenal. Era el orgullo del Pueblo Gitano: Lyalya Chernaya. Desde entonces descansa en el famoso “Huerto de los Cerezos” del Cementerio Novodevichy de Moscú, lugar dedicado al eterno reposo de los grandes hombres y las grandes mujeres dedicadas al teatro. Comparte tumba con su hijo. Junto a ellos se hallan muchos de los grandes actores del Teatro de Arte de Moscú que fueron sus amigos en la vida y que incluyen al que fue su tercer esposo y padre de su hijo.

562798Cientos de personas asistieron al sepelio y dieron su cálida despedida a esta inconmensurablemente grande alma gitana.

¿Quién era esta legendaria mujer que vivió una vida inusualmente interesante y complicada? Una mujer que se ganó con su trabajo los corazones de toda una generación en la sociedad soviética.

El 15 de febrero de 1909, en la ciudad de Nalchik, en el seno de la familia formada por el noble ruso Sergei Kiselev y la cantante y bailarina gitana Maria Georgievna Polyakova, nació una hija a la que llamaron Nadenka y a la que registraron en el libro de la Iglesia Ortodoxa Rusa como Nadezhda Sergeyevna Kiseleva. La niña tenía una piel inusitadamente oscura y unos enormes ojos negros que enmarcaban pestañas gruesas y que llegaría a ser considerada una de las mujeres más bellas de todos los tiempos.

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A la derecha, Maria Poliakova, madre de Lyalya

La madre de Lyalya, Maria Georgievna, era hija de una paya rusa, Agrippina Alekseevna, y el gitano Georgy Nikolaevich Polyakov.
De esta familia mestiza, grande, bella y talentosa, salieron magníficos bailarines, artistas, cantantes… como nuestra Lyalya.

Su familia paterna, los Kiselevs, era muy rica. A menudo recibían visitas de gente importante. Se cuenta que el nombre le viene de que en cierta ocasión uno de estos distinguidos invitados la vio siendo ella aún una pequeña niña y exclamo «¡Oh la la! ¡Qué negra es!» y desde entonces la empezaron a llamar Lyalya Chernaya, es decir, Lala la negra.

Poco después, tras la muerte del padre, la familia se mudó a Moscú. La madre de Lyalya entró en el coro del famoso Yegor Polyakov y, a los 13 años, Lyalya fue aceptada también en el coro y así pudo ayudar a su madrecica a sacar adelante a la familia. Fue contratada para que se sentara en el centro del coro por su belleza pero cuando comenzaron a tocar se levantó de su asiento y comenzó a bailar y con su baile Lyalya, tan extraordinariamente elegante y plástico, conquistó al público al instante.

Lyalya no era solo una bailarina gitana: era la encarnación de la danza, como si la musa de la danza se le apareciera a la audiencia en la imagen de Lyalya.

En 1930, cuando se estaba preparando la creación del Teatro Romen (Teatro para los gitanos, que aún sigue abierto en Moscú), Lyalya Chernaya ya era una famosa bailarina y se presentó al casting y, naturalmente, la incluyeron en la compañía. En el  debut del teatro, con la puesta en escena de “Vida sobre ruedas” del Tío Aleksander Germano y dirigida por Moses Goldblat, interpretó brillantemente el papel principal.

El teatro Romen alcanzó la popularidad, con el público siempre deseoso de nuevos estrenos, y en casi todos ellos brilló con la incomparable Lyalya Chernaya: la favorita de la audiencia, una gran cantidad de admiradores de su talento acudían a Moscú para ver la obra, verla a ella y disfrutarla.

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Cartel de la película “El último campamento”

En 1936 se estrenó la película “El último campamento”, que protagonizó Lyalya junto a su segundo marido Mikhail Yanshin (el primero fue Rom Lebedev, guitarrista, actor, dramaturgo y escritor gitano del cual hablaremos uno de estos días), que en ese momento era el director del teatro “Romen”. A partir de ahí, Lyalya es conocida y amada por un público masivo, procedente incluso de los rincones más remotos de la Unión Soviética y los campamentos gitanos, a pesar de que era cuarterona, la proclaman su “reina”. Le llegan montañas de cartas. Se convierte en una estrella.

La película “El último campamento” también se convierte en el debut de Lyalya como cantante. La canción “Vagabundo” se convierte en un verdadero éxito. Es imposible conseguir una entrada para los conciertos de LyaLya ¡El nombre de Lyalya Chernaya es garantía de entradas agotadas!

ab_lala_3En 1941, cuando el teatro estaba de gira en Sverdlovsk, comenzó la Gran Guerra Patria (como denominan las fuentes soviéticas a la 2ª Guerra Mundial). Durante la guerra, el teatro funcionó mucho. Se hicieron actuaciones en su sede y se organizaron varias brigadas de conciertos visitantes que acudieron a las unidades militares activas en el frente y trabajaron arduamente en los hospitales de la retaguardia.

Fue por entonces que Lyalya se divorció de Mikhail Yanshin y se casó con Nikolai Khmelev. Al año, la pareja vio nacer a su hijo Alyosha. Curiosamente, su segundo marido fue el padrino.

La felicidad duró poco. En 1944, cuando el Teatro de Arte de Moscú regresó de la evacuación, Khmelev comenzó a ensayar un papel complejo: Iván el Terrible en la obra “Años difíciles” de Alexey Nikolaevich Tolstoy (no confundir con León Tolstói con quien nada tuvo que ver). Hizo un gran trabajo: casi todas las noches subían al escenario. Aquel exceso de trabajo de Khmelev le provocó la muerte. Sucedió justo durante el ensayo general, Khmelev ni siquiera tuvo tiempo para quitarse el traje. Avisaron a Lyalya y corrió al teatro, gritó, sollozó. Pero no había nada que hacer.

Lyalya Chernaya se quedó solica con su niño.

En cuanto que se recuperó del duelo interpretó la novia en “Bodas de sangre” de García Lorca para el Teatro Romen nuevamente.

Volvió a casarse una cuarta vez, en esta ocasión con el también actor Yevgeny Vesnik.

Los años de la posguerra fueron para la actriz los más fructíferos. Lyalya interpretó diversos papeles en varias obras y actuó mucho como cantante en conciertos por todo la Unión Soviética. Se encuentra en el pico de su fama, ella es hermosa, llena de energía, es un huésped bienvenido tanto por las autoridades como por el público.

En 1951 el director Boris Vershilov dirigió para el Teatro Romen “El Vagabundo encantado” de Leskov donde Lyalya interpretó a Grushenka. Fue el triunfo de Lyalya. Todo Moscú acudió a ver a Lyalya en su papel de Grushenka. Hasta Stalin solía hacerlo y la invitó al Kremlin.

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Como Grushenka

Lyalya no le hizo nada a nadie y tampoco le tenía miedo a nadie. A pesar de la terrible represión que se vivía en aquellos años de acero, Lyalya ayudó a los represaliados como Olga Nikolaevna Starostina, actriz gitana del Teatro Romen y esposa del futbolista Andrei Starostin, ambos castigados en 1942 como “enemigos del pueblo”, al ser Andrei acusado de espionaje a favor de Alemania tras haber jugado allí un partido de fútbol. Les envió paquetes de comida y ayudó a su hija Nathalia que había quedado al cuidado de sus abuelos. Algún día hablaremos de los otros actores y actrices del Teatro Romen.

Ella siempre ayudó a todos. La puerta de su casa no se cerró.

Por desgracia, los años pasan, dejando huellas no sólo en nuestros corazones, sino también en nuestras caras … A fines de los años 50, Lyalya comenzó a tener cada vez menos papeles en el repertorio del Teatro Romen y para fines de la década de los sesenta, prácticamente se cayó de su repertorio. Pero Lyalya participa activamente en conciertos donde el público admira su cante y sus discos venden millones de copias.

En 1960 fue nombrada artista honorable de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

En su larga carrera como actriz del Teatro Romen, desde su creación en 1931 hasta su retiro en 1972, interpretó más de 35 papeles, la mayor parte como protagonista.

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Cartel de la película “Los gitanos se van al cielo”

En 1975 el director de cine Emil Loteanu la invitó a participar en su aclamada película “Los gitanos se van al cielo” en donde interpretó a la vieja gitana. Esta película, estrenada el 5 de abril de 1976 en la Unión Soviética, tuvo difusión mundial. Incluso se estrenó en Madrid (31 de octubre de 1977). Y obtuvo la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián de 1976.

Vivió una vida complicada y llena de acontecimientos: desde la inmensa popularidad y el amor del público hasta el olvido. Fue extraordinariamente amable y generosa, constantemente ayudó a los jóvenes, incluso dándoles ropa y alimento.

Sirva de ejemplo de su bondad esta anécdota: una vez, durante la guerra, vio a una mujer en la estación del tren con un bebé en brazos. Hacía frío, la mujer estaba helada de frío, y Lyalya se quitó su único abrigo y se lo dio a la mujer.

Adoraba a las personas con talento artístico. Si alguna vez sintió en una persona la chispa divina del talento la ayudó en todo lo que pudo.

Era una maravillosa narradora y sabía escuchar.

Era extraordinariamente bella, talentosa, inteligente, poseía un don extraordinario para atraer a la gente hacia ella.

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En la película “Los gitanos se van al cielo”

Lo más importante es que siempre fue honesta, sin falsedades, abierta en todas sus manifestaciones.

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Un comentario sobre “Lyalya Chernaya, actriz gitana, bella, valiente y revolucionaria

  1. […] Lyalya Chernaya (1909-1982), actriz, bailarina y cantante gitana rusa, que se ganó con su trabajo los corazones de toda una generación en la sociedad soviética. Su actuación en la película “ El último campamento “, la hizo famosa en todo el territorio soviético. En 1960 fue nombrada artista honorable de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. En su larga carrera como actriz del Teatro Romen, desde su creación en 1931 hasta su retiro en 1972, interpretó más de 35 papeles, la mayor parte como protagonista. […]

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